Clima

En términos generales, el clima en la cuenca Madre de Dios es tropical-lluvioso, con una época de precipitaciones que usualmente se extiende de octubre hasta finales de abril, y con mínimas precipitaciones que se registran entre los meses de julio y agosto. Esta estacionalidad de las lluvias corresponde a las condiciones globales de circulación atmosférica determinadas por la zona de convergencia inter-tropical, lo que en climatología se conoce como lluvias de convección (ascenso de aire húmedo a causa del calentamiento de la región). No obstante, dadas las características físicas locales de la cuenca, como por ejemplo su ubicación entre un denso bosque tropical y las elevadas cordilleras de los Andes, las zonas del piedemonte andino se caracterizan por recibir precipitaciones de origen orográfico durante casi todo el año. Este tipo de precipitación (Precipitación Orográfica) es el resultado de la condensación del vapor de agua luego del ascenso de los vientos alisios que llegan desde el bosque tropical cargados de humedad y que son forzados a ascender por la presencia de los Andes.

 

 

Podemos afirmar que el clima de la cuenca Madre de Dios presenta una gran variabilidad espacial y temporal, particularmente como consecuencia del amplio gradiente altitudinal y de la topografía de la región andino-amazónica. Las estaciones meteorológicas del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) han registrado los máximos valores de precipitación en la cuenca Madre de Dios en la localidad de Quincemil (Provincia Quispicanchi, Cusco) ubicada a 600 msnm (hasta 11,0000 mm registrados en un solo año) con una precipitación promedio anual de casi 6,000 mm. Sin embargo, la estación San Gabán ubicada también a poco más de 600 msnm registra como precipitación promedio anual 2,800 mm, lo cual se debe al fenómeno llamado “Sombra Orográfica”. La sombra orográfica, fenómeno asociado a la precipitación orográfica, ocurre en las zonas de las cadenas de montaña ubicadas en el lado opuesto a la llegada del aire cargado de humedad, a donde no llegan las precipitaciones. Este fenómeno puede darse también en zonas de valles interandinos, como es el caso de la localidad de San Gabán. Este patrón de elevadas precipitaciones ocurre principalmente hasta casi los 2,000 msnm, a elevaciones mayores a 3,000 metros, como la estación de Macusani (Provincia Carabaya, Puno) las precipitaciones disminuyen drásticamente con valores de poco más de 600 mm promedio por año. En las partes más bajas de la cuenca, estación SENAMHI en Puerto Maldonado (165 msnm) la precipitación anual promedio alcanza 2,000 mm y las lluvias son más estacionales. Es importante mencionar que en la cuenca Madre de Dios ocurre un permanente “reciclaje de agua”, con intensas lluvias locales en la zona de las cabeceras que producen una respuesta inmediata en las condiciones hidrológicas de los ríos y tributarios que fluyen en esta región. La cuenca Madre de Dios también experimenta anualmente incursiones de aire frío, los friajes, que ocurren usualmente a finales de los meses de otoño y durante los meses de invierno (mayo a agosto). Los friajes son masas de aire frío que se mueven desde el sur y avanzan sobre el lado oriental de la cordillera de los andes. Al ingresar a la cuenca Madre de Dios producen descensos de temperatura entre 10-20° en solamente 24 horas. Se han registrado valores de temperatura ambiente menores a 8°C por las noches no mayores de 20°C durante los siguientes 3 a 5 días. En promedio se registran de 3 a 5 friajes al año en la cuenca Madre de Dios.