La región andino-amazónica

Uno de los principales elementos que forma parte de la cuenca amazónica es la Cordillera de los Andes, que ubicada en el lado occidental de la cuenca se extiende de norte a sur desde Colombia, al norte de la línea ecuatorial, hasta Bolivia a poco más de los 20° latitud sur. El lado oriental de esta elevada cadena de montañas intercepta los vientos cargados de humedad que provienen desde la llanura amazónica en el lado oriental , que al ser forzados a elevarse producen intensas precipitaciones en esta zona entre los Andes y el denso bosque tropical: la región andino-amazónica. Esta región es también conocida como el piedemonte andino, cerca del 80% del total de la descarga del río Amazonas es generada desde estas laderas a partir de las precipitaciones, el resto se genera desde las lluvias sobre la misma llanura amazónica. Numerosos cursos de agua que recorren a gran velocidad la escarpada topografía y producen altos niveles de erosión caracterizan a la región andino-amazónica, que aguas más abajo forman los grandes ríos de elevada turbidez de la llanura amazónica. Es decir, en la superficie, el régimen hidrológico natural de los tributarios de las cabeceras controlan los períodos de inundación en la cuenca (siempre asociados a la época de lluvias) lo que permite una conectividad tanto longitudinal, entre la cabecera y la desembocadura, y lateral entre el canal principal y el bosque adyacente e inundable.

Desde una perspectiva global, los tributarios de la región andino-amazónica juegan un rol determinante en el ciclo del agua en la Amazonía, son los encargados de colectar el agua proveniente de la atmósfera y distribuirla en la superficie de la cuenca, la cual retorna luego a la atmósfera por procesos de evaporación, continuando así el ciclo. Es decir, de forma natural existe una conexión muy cercana entre los Andes y la Amazonía, esta interacción: precipitación (Andes) – régimen hidrológico (sistema de drenaje) – evaporación (llanura amazónica) debe considerarse como la base conceptual al momento de evaluar los posibles impactos a producirse por proyectos de infraestructura que se quieran implementar en cuencas andino-amazónicas como en el río Inambari, Marañón, o Urubamba (ver clima)Es importante una visión integral para entender el rol y funcionamiento de la región andino-amazónica, mantener una visión sectorial en la identificación de impactos o diseño de herramientas de mitigación va a conllevar a que todo estudio o propuesta ambiental sea superficial y con medidas de mitigación insuficientes frente a la irreversible degradación de los ecosistemas de esta región.