Migraciones de peces en el Madeira

La mitigación para los procesos de migración de los peces tuvo como principal objetivo mantener el tránsito de las especies migratorias aguas arriba, permitir el descenso de huevos, larvas y juveniles aguas abajo, y no permitir la subida de especies que naturalmente solamente vivían aguas abajo de los rápidos del Madeira (éstos representan barreras geográficas de distribución de algunas especies de peces). La medida de mitigación más común para permitir la subida de peces migratorios es la construcción de sistemas de transposición de peces. También se consideraron sistemas de canales o escaleras para peces, construidos a los lados de las hidroeléctricas con la finalidad de atraer a los peces hacia la entrada y permitir que ellos suban por su propio esfuerzo y alcancen las secciones del río ubicadas arriba de la presa. Uno de los grandes retos en la construcción del sistema de transposición es atraer a los peces a la entrada, de lo contrario el sistema no funciona. Las escaleras para peces no han tenido mucho éxito en Brasil, lo cual consideramos está directamente relacionado con lo poco conocimiento que se tiene acerca del comportamiento migratorio de las especies neotropicales. Los costos de cada sistema de transposición de peces fácilmente sobrepasan los 50 millones de dólares. La gran preocupación es que la inversión destinada a la construcción de estos sistemas de transposición pueda fracasar debido a la poca información que se tiene sobre el comportamiento migratorio del dorado (Brachyplatystoma rousseauxii) y la mota flemosa (Brachyplatystoma platynemum), dos especies que realizan extensas migraciones desde los Andes hasta el estuario en el Océano Atlántico. Los dos proyectos poseen sus sistemas de transposición pero los resultados no están garantizados.

La selección de peces que deben subir o no la represa no es una tarea fácil de ejecutar, ya que se espera que las especies que deben subir sean principalmente los grandes bagres. Es muy probable que otras especies que existen aguas abajo de la represa tengan acceso a estos sistemas de transposición, para muchas de estas especies las cachuelas o rápidos son las principales barreras geográficas para la distribución de sus poblaciones. Estos sistemas de transposición pueden favorecer “una introducción” de estas especies a zonas aguas arriba de la represa.

El descenso de huevos, larvas y juveniles de peces ocurre de manera natural con la velocidad de la corriente del río. Los reservorios clásicos impiden completamente esta deriva de huevos y larvas, ya que un tramo del río es convertido en un enorme lago, donde la velocidad de la corriente es nula. En el caso del río Madeira, no está prevista esta situación pues el sistema de turbinas fue diseñado para generar energía con el caudal del río, manteniendo así una velocidad mínima en el río Madeira durante todo el año. Los modelos de velocidad del río Madeira luego que las represas inicien sus operaciones sugieren que durante la mayor parte del año la velocidad será suficiente para transportar huevos, larvas y juveniles de peces.

Los costos destinados a las pesquerías son básicamente una compensación financiera a los pescadores. Para esto fue necesario conocer sobre las pesquerías en la zona previamente al inicio de la construcción de las dos represas. Entre las principales alternativas sugeridas a los pobladores que viven de la pesca estuvieron la piscicultura en jaulas o asistencia técnica para un cambio de profesión.