Carreteras

En la cuenca Madre de Dios existen relativamente pocas carreteras. El Corredor Vial Interoceánico Sur Perú-Brasil fue el primer proyecto de infraestructura que ha ocasionado impactos significativos en la cuenca Madre de Dios. Fue concebido como uno de los mayores proyectos de IIRSA para conectar Brasil con los puertos del Pacífico, y principalmente para la exportación de soya y otros productos, para hacer más eficiente el aprovechamiento de los recursos naturales en esta región del Perú y para la creación de un eje vial nacional e internacional que promueva la integración económica. El financiamiento provino del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES), de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y del gobierno peruano. Los costos totales fueron aproximadamente $ 2.8 billones. Su recorrido de 2,600 km desde Brasil hasta el Pacífico en el Perú incluyen cinco tramos principales, de los cuales aproximadamente la mitad de este recorrido está dentro de la cuenca Madre de Dios. Las empresas brasileñas y peruanas cuentan con concesiones a 25 años para mantener los diferentes tramos carreteros.

Por decreto gubernamental se le eximió de un estudio de impacto ambiental (EIA) previo al inicio de la construcción. Los EIA hechos posteriormente fueron bastante genéricos debido a la falta de información científica básica y sobre todo por la falta de un marco que incluya los impactos en el recurso agua, los humedales y las cuencas hidrográficas. En el caso de Madre de Dios, y en concreto la cuenca Inambari, ha sido difícil evaluar los impactos sobre los ecosistemas acuáticos causados por la carretera debido a las enormes alteraciones que ya viene ocasionando la minería informal de oro en la región. Por ejemplo, el mayor número de deslizamientos ocurridos a lo largo de los ríos en los Andes a causa de los cortes de la carretera ha tenido posiblemente un menor impacto en comparación con la contaminación de sedimento causada por laminería aurífera. Lo que en realidad ha ocurrido es que la carretera hamejorado la logística para la extracción de oro y probablemente este ha sido su mayor impacto indirecto en el corto plazo. Las áreas agrícolas asociadas a la carretera en las zonas de cabeceras se han ampliado y sobre todo en lacuenca del Araza a elevaciones mayores a 3,000 metros, afectando principalmente la zona de turberas y praderas donde existen suelos ricos en nutrientes y con la humedad adecuada. Las partes altas del Araza ahora son conocidas por su producción de papas y ajíes de primera calidad, productos que ahora pueden ser transportados muy fácilmente hacia Cusco y a los centros urbanos, a lo mucho en un par de horas.

 La ganadería se ha expandido en la zona minera de Huepetuhe y ahora también en algunos lugares cercanos a los tramos andinos de la carretera, cerca de Mazuko. La mayor parte de la producción ganadera, sin embargo, se encuentra en las tierras bajas y son fáciles de identificar en las imágenes desatélite como extensas zonas totalmente deforestadas que van desde Puerto Maldonado hasta las cercanías de los Andes. Otros cultivos agrícolas están apareciendo, tales como campos de maíz y arroz en algunas zonas de aguajales.

 Estos hechos sugieren que la agricultura seguirá creciendo rápidamente a lo largo de cualquier nueva carretera. Si se abren carreteras de penetración en las llanuras de inundación, éstas serán deforestadas. Dado que la mayor parte de la cuenca Tambopata ubicada al sur del eje carretero es parte de la Reserva Nacional Tambopata, la cuenca baja del Inambari, ubicada al norte, se convertirá probablemente en el próximo objetivo para la colonización agrícola y esto dará lugar a la deforestación de la llanura inundable del Inambari.

 La agricultura se está expandiendo rápidamente a lo largo de la carretera en el tramo Iñapari-Puerto Maldonado debido a la disponibilidad de tierras y sobre todo por su cercanía al mercado internacional con el estado de Acre, Brasil. La comercialización de productos agrícolas incluye verduras, frutas, arroz, maíz, soya, ganado y peces provenientes de la piscicultura. La agroforestería también está creciendo, por ejemplo, las plantaciones de teca, especie introducida de Asia. Es muy probable que Iñapari se convierta en el modelo agrícola representante de las tierras bajas.

 El cultivo ilegal de coca es una gran preocupación en la cuenca Inambari debido a su influencia directa e indirecta con otras actividades económicas como la minería. El procesamiento de la cocaína implica el uso de muchas sustancias químicas y tóxicas, la mayoría de las cuales son desechadas a las quebradas y cuerpos de agua en general. Si la Carretera Interoceánica estimula el cultivo ilegal de coca, esto conllevará a una mayor deforestación de la región del piedemonte, así como un aumento en la contaminación de muchos cuerpos de agua.