Transporte fluvial

El transporte fluvial en la cuenca Madre de Dios es importante tanto en las tierras bajas como en las regiones del piedemonte, también son de mucha utilidad para las operaciones de extracción de oro. A pesar de ellos cada año se están construyendo más carreteras que facilitan el acceso a lugares más remotos. Existen dos tipos de embarcaciones ampliamente utilizadas en la cuenca Madre de Dios. Las embarcaciones mayores incluyen unidades de 10-15 metros de largo que funcionan con motores fuera de borda, pueden transportar hasta 50 personas o 20-25 cilindros de 200 litros cada uno de combustible, además de algunos otros tipos de cargas. Es también común observar dos a cuatro embarcaciones adaptadas a una plataforma que en conjunto trasladan sobre el canal principal de los mayores tributarios automóviles, camiones y grandes cilindros con combustible. Los accidentes fluviales son relativamente comunes y en muchos casos se deben a la sobrecarga en el transporte, ocasionando en muchos casos la pérdida de carga (madera, productos agrícolas), hundimientos de embarcaciones y en algunos casos hasta la pérdida de vidas humanas. Las canoas más pequeñas (peque-peque) están equipadas con motores diesel que ponen a propulsión las embarcaciones con una hélice ubicada al extremo de un tubo metálico (“cola del peque”) lo cual permite el uso de estas embarcaciones en aguas muy superficiales, además de ser el motor favorito de los habitantes locales ya que es de bajo consumo de combustible y bajos costos de mantenimiento.

 Casi todo el río Madre de Dios es navegable y debajo de Puerto Maldonado las condiciones del canal principal permiten el acceso de barcos grandes o pequeños navíos. Esta sección del río es navegable durante casi todos los meses del año, sin embargo esto no ocurre porque la actividad de transporte de carga y de personas entre Bolivia y Perú es aún reducida. Han existido propuestas para profundizar el canal del río Madre de Dios como parte de una Hidrovía que uniría Perú, Bolivia y Brasil.