Propuesta C.H. Inambari

Entre el 2006 y 2011, los gobiernos peruano y brasileño establecieron conversaciones y acuerdos binacionales para desarrollar proyectos de inversión en materia energética, geológica y minera. Fue evidente el interés del gobierno brasileño en el potencial hidro-energético del Perú, principalmente el que se ubicaba en la región Andes- Amazonía. A lo largo de esta región, la cuenca Inambari fue identificada como uno de los principales candidatos para la construcción de una central hidroeléctrica, la central hidroeléctrica Inambari (CHI), y en poco tiempo se iniciaron los primeros estudios de la zona. Finalmente, el proyecto de la CHI quedó paralizado por la no aprobación de su EIA, no obstante es muy probable que las negociaciones se retomen con el desarrollo de un nuevo EIA. A continuación, algunos datos sobre la propuesta de la CHI:

El proyecto de la Central Hidroeléctrica Inambari que no llegó a prosperar preveía una inversión de US$ 4.200 millones de los cuales US$ 631 millones (15% del total) se asignarán a los programas sociales, reasentamiento de las poblaciones desplazadas y programas ambientales.

La ubicación de la represa Inambari está propuesta en las inmediaciones de la confluencia de los ríos Inambari y Araza, a unos 330 m de elevación en la región del piedemonte andino de la cuenca Madre de Dios en el sureste peruano. El proyecto, que incluye un reservorio de aproximadamente 380 km2, abarcaría zonas de las regiones Madre de Dios, Puno y Cusco.

La evaluación facilitada por el Ministerio de Energía y Minas establece que la descarga promedio del río Inambari es 961 m3/segundo. Del área total de drenaje de la cuenca Inambari (20,000 km2)  aproximadamente 18,000 km2  aportarían agua al reservorio de la represa. Los tributarios que fluyen en esta región a elevaciones menores de 2,000 m obtienen el agua a partir de la precipitación, cuyos valores promedios anuales fluctúan entre 5,000-6,000 mm. La pared de la represa fue estimada en 205 metros de alto y 950 m de ancho. Se propuso la presencia de cuatro turbinas que serán alimentadas con descarga por gravedad y se estima que la producción media de energía sea aproximadamente 1,450 MW/año.

La parte más alta del reservorio estaría a unos 525 m de elevación y alcanzaría un volumen total de agua aproximadamente de 23,000 x 106 m3. La reducción máxima de nivel de agua del reservorio sería 22 m (unos 500 m de elevación). Los niveles de elevación de la represa y el reservorio se pueden resumir de la siguiente manera:

Ubicación

Promedio

Mínimo

Máximo

Reservorio (parte más alta)

503 m

525 m

Represa (parte más baja)

340 m

338 m

353 m

La mayoría de los datos climáticos e hidrológicos utilizados para el proyecto fueron extrapolados a partir de información de las cabeceras de la cuenca Ucayali, ya que en la cuenca Madre de Dios solamente existen dos estaciones meteorológicas del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI): Quincemil y Pilcopata, con información climatológica de varias décadas. De estas dos estaciones solamente Quincemil, a 600 m de elevación, está dentro de la cuenca Inambari, la cual no cuenta con datos para los años que ocurrieron eventos climáticos significativos como El Niño (1982-1983 y 1997-1998) y La Niña (1988-1989), es decir años con condiciones extremas, grandes inundaciones y sequías, y que no estarían siendo incluidos dentro de los análisis. Los datos hidrológicos y limnológicos para la cuenca Inambari son extremadamente escasos y el tiempo de vida estimado para la represa Inambari de 1934 años no es acertado, especialmente si se considera que la masiva actividad minera aurífera va a producir un incremento significativo en el aporte de sedimentos en la cuenca del Inambari.

Los análisis biológicos y limnológicos fueron mínimos en términos de número de evaluaciones, tiempo, número de estaciones de muestreo y dinámica, y no representan información de utilidad para un EIA realista.