Migraciones de peces

Existen hasta cuatro tipos de migración de peces en la cuenca del Madre de Dios. La primera es aquella desarrollada por los grandes bagres, o bagres Goliat, especies que durante el periodo de aguas altas se desplazan extensas distancias río arriba a través del canal principal para desovar cerca o en el piedemonte andino. La segunda es la de los carácidos y bagres, especies ampliamente distribuidas en la cuenca del Alto Madeira, que utilizan los tributarios andinos de la cuenca del Madre de Dios como zonas de desove. La tercera es la migración local, la cual está limitada principalmente a una sola cuenca, como la cuenca del Inambari, y ocurre principalmente entre las tierras bajas y zonas del piedemonte. El cuarto tipo es aquella desarrollada por especies migratorias cuyo ciclo de vida tiene lugar solamente en los Andes.

Los peces migratorios que se desplazan extensas distancias en la Amazonía y que alcanzan los Andes son los bagres Goliat (género Brachyplatystoma), varios de ellos son de gran importancia para el consumo humano. Seis de las siete especies de bagres Goliat están ampliamente distribuidas en la cuenca amazónica y solamente una de ellas no ha sido registrada para la cuenca del Madre de Dios. Dos de las especies, el dorado (B. rousseauxii) y la mota flemosa (B. platynemum), utilizan el estuario (desembocadura del río Amazonas en el océano Atlántico) como área de cría y desde allí se desplazan hasta la zona del piedemonte andino para desovar y así cumplir su ciclo de vida. Estos desplazamientos aguas arriba podrían tomar de 18 a 24 meses e implican distancias de entre 3,700 a 5,500 km, considerados desde la desembocadura del río Amazonas hasta el pie de los Andes. Ninguna de las especies que llegan a la cuenca del Madre de Dios retornan al estuario cuando son adultos, solamente las larvas, producto del desove, son llevadas por la corriente río abajo desde las zonas de reproducción hasta alcanzar las zonas de cría. El dorado y la mota flemosa se explotan comercialmente en la cuenca Madre de Dios, cerca de Puerto Maldonado, y son especies consideradas entre las más importantes para el consumo humano.

Se han desarrollado estudios intensivos sobre la presencia de larvas de peces en los ríos Madre de Dios y Tambopata, cerca de Puerto Maldonado. Los primeros resultados muestran que la mayor cantidad de larvas de bagres ocurren desde finales del mes de octubre, durante los primeros meses de la época de lluvias. Un modelo inicial que relaciona la variabilidad del nivel del río con la densidad de larvas en el canal sugiere que existe una adición exponencial de larvas entre los picos de inundación durante la temporada de lluvias. Estos picos de inundación, identificados como ‘eventos hidrológicos’ o ‘pulsos’, caracterizados por ser de corta duración y estar relacionados con el incremento rápido del nivel del río, controlan los momentos exactos de desove. Se ha estimado que en la cuenca del Madre de Dios ocurren en promedio ocho eventos durante la época de lluvias.

Aunque todavía no se han desarrollado muestreos de adultos y larvas de especies migratorias en el río Inambari, existe información que sugiere que los grandes bagres podrían utilizar el río Inambari para el desove. En Mazuko, una localidad a 390 msnm en el río Inambari, existe información a partir de pobladores locales no dedicados directamente a la pesca que, ocasionalmente, han observado la presencia del dorado en el río Inambari , aunque esta información no ha sido aún verificada. Desde el punto de vista ictiológico, hidrológico y químico, existen datos suficientes para afirmar que el río Inambari tiene las condiciones para ser considerado como una zona de desove. Es probable que se necesite implementar una pesca experimental bien planificada para demostrar la presencia de dorado y mota flemosa en el Inambari, especialmente porque durante la temporada de lluvias no hay pesca en estas zonas debido a la velocidad de la corriente, lo cual coincide con la temporada de migraciones río arriba de estas especies.

En todos los ríos andino-amazónicos que fluyen en la región de las estribaciones andinas se han visto sábalos (género Brycon) y boquichicos (género Prochilodus) por lo menos durante algunos meses del año, y esta situación no es ajena al río Inambari. Estos peces son altamente migratorios, pero sus desplazamientos de ingreso y salida de las cabeceras de Madre de Dios aún no han sido investigados en detalle. En otras zonas andinas estas especies se desplazan aguas arriba durante los picos de inundación para desovar en la zona del piedemonte. Durante la época seca, también se puede encontrar cardúmenes de sábalo en partes profundas del río Inambari y otros ríos de la cuenca del Madre de Dios. Otras especies, como el paco (género Piaractus), migran hasta zonas muy cerca de los Andes y se les puede encontrar allí tanto durante la temporada de aguas bajas y aguas altas. Mayores estudios ecológicos sin duda permitirán identificar muchas más especies que desarrollen desplazamientos similares. Otras especies migratorias que se han verificado en la cuenca del Inambari y que parecen migrar localmente incluyen la ashara (Aguarunichthys torusus) y el sábalo macho o dorado (Salminus maxillosus), ambos probablemente desovan en las estribaciones andinas.